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Nahle, con cero aceptación ciudadana, lleva a pique a Morena

  • Foto del escritor: EDGAR HERNÁNDEZ
    EDGAR HERNÁNDEZ
  • hace 13 minutos
  • 3 Min. de lectura

@LíneaCaliente


Edgar Hernández*


Nomás no entra, no la tragan los veracruzanos, ni su partido.


Ese estilo de gobernar, sus modos y la arrogancia con la que se conduce, hasta con los de casa, la han llevado a un inamovible último lugar en popularidad y aceptación ciudadana.


Ello de cara a un Morena Veracruz dividido, con creciente rechazo ciudadano y con resultados electorales -las municipales del 2025- que lo llevaron a perder casi la mitad de la votación ganada en 2024.


Si Morena pierde 2027 estaría en el dintel de la alternancia en 2030 si es que antes no se produce la Revocación de su Mandato.


Ese, ni más ni menos, es el panorama que se observa luego de un deslucido encuentro denominado Consejo Estatal de Morena el fin de semana en donde el fantasma de Manuel Huerta recorrió el escenario del World Trade Center.


Un encuentro que se da de manera simultánea al derrumbe del “pies de barro” Adán Augusto, el más importante operador de López Obrador, quien a querer o no y siendo incluso enemigo declarado de Nahle, golpea a Morena como partido.


A ello se suma la última encuesta ciudadana que persiste en colocar a la gobernadora Rocío Nahle en el último lugar de popularidad y aceptación ciudadana.


Ni el atarantado Cuitláhuac, que ya es decir, estuvo en tan ominoso sitio al oscilar entre los cinco peores gobernadores a lo largo de su mandato.


El inamovible lugar 32 de Nahle -ya no hay atrás del último- no es porque sea zacatecana, sino de manera esencial porque no le sabe al arte de gobernar, porque no capitaliza los consensos negativos en su favor, en voltearlos y victimizarse ante el "pueblo bueno", sus seguidores, como lo hacía López Obrador.


Nahle conduce el timón de su gobierno confundiendo la firmeza con dureza que reprime.


A la par, ese estar día a día y en todo momento bajo sospecha por el origen de su fortuna amasada en menos de dos lustros, sus escandalosas mansiones y que sigue en la mira del FBI y la DEA por sus millones de dòlares trasladados a paraísos fiscales.


En nada ayuda que no paren los negocios del yerno, Fernando Bilbao, ahora trasladados a Veracruz en donde maneja las cooperativas escolares de la SEV, un negocio que le deja a la familia no menos de 800 millones anuales. Ello, luego de aprovechar el puente de plata que le tendió la suegra cuando fue Secretaria de Energía el sexenio pasado cuando lo recomendó para la venta de medicinas al ISSSTE cuyo bisne le dejó no menos de mil 200 millones a tan listo muchacho que para redondear la transa subió el 800% el precio de los medicamentos.


Y en la sumatoria todo cuenta, pero en contra.


En lugar de ponerse a trabajar en favor de la unidad de su partido, se le va a la yugular a la oposición partidaria ganadora.


Estamos hablando de Movimiento Ciudadano, el real ganador de la contienda municipal que arrebató a Morena 600 mil votos para colocarse como la segunda fuerza electoral del estado y cuyo desquite de la zacatecana se produjo al quitarle victorias a la mala en plazas sustantivas como Poza Rica y Papantla.


Así, no conforme con dejar bajo sospecha su propia elección, la de 2024. en donde le desapareció un millón de sufragios a Pepe Yunes ahora en las municipales cambió la estrategia de la transa cibernética por el arrebato.


Es en esa sumatoria de trastupijes donde se encuentra la explicación al mantenerse de manera repetida como la peor gobernadora que registra el país.


No es gratuito ese saldo producto ante quien desconoce el arte de gobernar, de cambiarlo por el madrazo y el grito destemplado, de guardar silencio ante la repetida denuncia ciudadana y ministerial de sus rapacerías y tener a un vicegobernador que está arrasando con Veracruz, José Luis Peña Peña, su esposo.


Tiempo al tiempo.


*Premio Nacional de Periodismo

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