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¿Cuánto se robó el atarantado?, el mayor saqueo en la historia de Veracruz

  • Foto del escritor: EDGAR HERNÁNDEZ
    EDGAR HERNÁNDEZ
  • hace 9 horas
  • 3 Min. de lectura

@LíneaCaliente


Edgar Hernández*


En la fiesta de los números Orfis sostiene que del ejercicio 2024, no aparecen mil 200 millones que debieron ser destinados con legalidad a los estadios “Pirata Fuente”, el “Nido del Halcón” y el Acuario, mientras la Auditoría Superior de la Federación observa, en una revisión global de las irregularidades sexenales cantidades superiores a los siete mil millones de pesos.


Eso solo por lo que toca al gasto federalizado del gobierno del estado sin considerar que siguen perdidos, acaso en los bolsillos de abusivos morenistas, millonarias irregularidades 2018-2024 en la Cuenta Pública de la Fiscalía, el Congreso del Estado y el Poder Judicial en donde se hizo negocio hasta con el papel sanitario, y buena parte de los municipios que registraron desvíos por montos desmedidos que poco a poco se irán dando a conocer porque "alguien tiene que pagar los platos rotos", dicen los auditores.


Así que, por más que se culpe al pasado "prianista" de haber saqueado a Veracruz, la neta es que los morenos no se despacharon con la cuchara grande, se llevaron el dinero con todo y cuchara.


En reunión con un grupo de seis acreditados columnistas veracruzanos, acaso los más leídos, nos mostraron las sábanas de la Auditoría Superior de la Federación en donde línea por línea, obra por obra y proyecto tras proyecto se observaban las desmesuradas asignaciones financieras a la obra pública.


En ellas, de manera obligada quedaba claro que el moche no bajaba del 32% y que la lista de obras inconclusas era interminable debido a la falta de pagos complementarios.


Y es que ¿Qué puede hacer un constructor o empresario con tal rebane presupuestal?Pues entregar puras cochinadas.


Hoja a hoja, página tras página, sabana tras sábana se nos mostró el saldo del mandato de Cuitláhuac. Todo documentado, todo como muestra de que la Auditoría Superior de la Federación tenía en sus manos las evidencias del mayor saqueo en la historia de Veracruz.


Así sucedió con los estadios arriba citados, al igual que en las obras del aeropuerto internacional de Veracruz, el Hospital de Especialidades de Coatzacoalcos, espacios educativos y el programa de bacheo, así como toda obra pública que ostentó el fallido gobierno del atarantado Cuitláhuac García Jiménez.


En materia de salud el hoy insuperable problema del cáncer en los niños, la falta de medicamos de parte del raro anterior Secretario de Salud, Roberto Ramos Alor que se atrevió a comprar medicamentos caducados por 900 millones de pesos.


Los ríos de dinero en la Secretaría de Educación y las irrepetibles raterías en la Secretaría de Seguridad Pública vía manejos administrativos a través del sobrino del atarantado.


¿No tan solo en un año, 2024, se observaron irregularidades por más de 35 millones de pesos en la revisión de la Cuenta Pública 2024 de la Fiscalía General del Estado de Veracruz? y eso es lo de menos porque aun falta precisar cuantos cientos de millones andan en el limbo por las famosas "Ciudades Judiciales".


En la misma compra de desayunos -fríos y calientes- del DIF ¿no se llevó la hija de Eleazar Guerrero, Nitzia, sobrina del Cuícaras, más de 900 millones?


Vaya ¿No el mismo Eleazar, en su calidad de subsecretario de Finanzas, hizo el negocio de su vida al controlar los presupuestos en al menos 16 dependencias del gobierno del estado incluido el Poder Judicial de la mano de su pareja sentimental, la exuberante Joana Marlén Bautista?


¿Y que decir del cuñado de Secretario de Obras Públicas, el borrachales Helio Hernández Gutiérrez en donde se movieron en el sexenio anterior más de 60 mil millones de pesos sin que se reflejara en nada en el progreso del Veracruz ya que hubo puro subejercicio?


En verdad ¿conviene dejar al olvido tantas raterías?


O dejar de recordar a la ciudadanía el legado de Morena y ese saldo en tan solo seis años luego de promesas de que la corrupción había llegado a su fin y que era la hora del pueblo bueno, del que recibe dos pesos por los programas del Bienestar y los viejitos 3 mil pesos mensuales para aliviar todos sus males.


¿Para qué habríamos de pedir más si basta con “un par de zapatitos y unos pantalones para salir adelante, como predicaba el Pejelagarto?


Para colmo la pesadilla no termina, con Nahle salimos de Guatemala para entrar a Guatepeor.


Tiempo al tiempo.


*Premio Nacional de Periodismo



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