No era ¿y si sí? Debió ser ¡sí que sí!
- .ANDY. S. K. BROWN

- hace 19 horas
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La Espinita
*La Marina Armada ¿le teme a N. Y.?
*Cifras de Aeroméxico: Menos turistas
Andy S. K. Brown*
La inseguridad del pueblo mexicano quedó expuesta con la pregunta que recorrió todos los ámbitos físicos y virtuales: ¿Y si sí?
Nuestras dudas parecieran ser un rasgo fijo del carácter nacional que, por ejemplo, se expresan con fuertes marcadores lingüísticos de cortesía indirecta.
Lo hacemos para evitar sonar agresivos o impositivos. Usamos diminutivos y expresiones de duda como "quién sabe" o "a lo mejor", transformando peticiones directas en sugerencias.
Eso sí, no todos los mexicanos somos dubitativos. Esa forma de hablar o actuar responde más a reglas culturales de cortesía, historia y dinámicas sociales que a una verdadera indecisión.
En la medida de lo posible, evitamos el no. Decir un "no" directo se percibe a veces como algo grosero o confrontativo.
Muchas veces damos rodeos para evitar comprometernos. Preferimos usar frases como "déjame ver", "al ratito" o "yo te aviso" para suavizar la negativa y mantener una buena relación con el otro.
El famoso "ahorita", no es necesariamente falta de claridad, sino una forma flexible de gestionar el tiempo sin comprometerse a un minuto o a un segundo exacto.
Somos cautelosos, dudamos antes de responder con firmeza es una especie de estrategia para no contradecir a una figura de autoridad. Y esa cautela también es producto de un entorno donde las reglas o las situaciones económicas cambian rápido.
Por eso surgió el ¿y si sí?
En otras culturas más directas, como la alemana, la afirmación habría sido ¡sí que sí!
Aquí podría escribir “a ver si en la próxima”…
… pero prefiero teclear que “en la próxima, seguro que sí”.
Ya la Selección Mexicana dio muestras de que ¡sí que sí!
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El reciente domingo escribió en redes el embajador Arturo Sarukhan, quien representara a Felipe Calderón en Washington (2007-2013) que quedó perplejo que el Buque Escuela “ARM Cuauhtémoc” no haya participado en el desfile naval que se llevó a cabo en la bahía de Nueva York, como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos.
“Sí, ya sé, su última aventura neoyorquina fue una tragedia”, ironizó.
Pero Sarukhan, además, anotó que quizá habría sido porque el horno no está para bollos.
O que tal vez haya sido una forma diferente de enviar mensajes diplomáticos, desde el gobiernito de la 4T a sus vecinos gringos.
No obstante, también hizo notar en su post que España, “que trae en este momento uno de los pulsos diplomáticos e ideológicos más venenosos con esta administración estadounidense” sí desfiló con sus marinos a bordo del gemelo del “Cuauhtémoc”, el “Juan Sebastián Elcano”.
¿Qué pasó? ¿Temor de regresar al sitio en donde inusitadamente chocaron el buque con el emblemático puente de Brooklyn?
¿Órdenes de la comandante (con A) suprema de no festejar con el gobierno que a ella la acosa por sus narcopolíticos?
¿Por qué?
“El ‘Cuauhtémoc’ siempre ha sido un instrumento esencial de diplomacia pública y poder suave mexicano. Más allá de decisiones técnicas y de calendario, me parece una oportunidad enorme desaprovechada para mandar el mensaje de la enorme relevancia de la relación entre ambos pueblos”, concluye el embajador.
Y tiene razón.
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Con un aeropuerto internacional mal parchado, el gobiernito cuatrotero esperaba millones y millones de turistas que nunca llegaron porque, en primer lugar, no hay aviones en el planeta que tengan capacidad de transportar esas cantidades de pasajeros.
Pero no llegaron porque, como ya se ha dicho en repetidas ocasiones, a los potenciales visitantes extranjeros los asustó la inseguridad, la complicidad de los políticos en el poder con el crimen organizado, las confabulaciones existentes entre los cuerpos delincuenciales con los cuerpos policiacos y, sobre todo, la enorme impunidad pues saben que el 99% de los crímenes nunca reciben castigo.
Aquí se puede asesinar, masacrar, secuestrar, extorsionar, asaltar, robar… sin que haya consecuencias.
Las cifras recién divulgadas por Aeroméxico, una de las principales aerolíneas del país, son elocuentes. De acuerdo con ellas redujo 9% su tráfico de pasajeros en junio frente al mismo mes de 2025, debido a un fuerte retroceso en el mercado doméstico asociado al inicio de la Copa Mundial de Fútbol-
El tráfico nacional cayó 13% durante el sexto mes del año, mientras que el internacional disminuyó 1.4%, informó la aerolínea en un comunicado.
La baja general, así como la registrada en el segmento doméstico, fue la más pronunciada desde febrero de 2021, en plena pandemia de covid-19, cuando la compañía acumuló 12 meses consecutivos de descensos de doble dígito. En el mercado internacional, se trató de la mayor caída en 15 meses.
Otra vez, pues, las optimistas proyecciones del gobiernito cuatrotero cayeron en picada y se estrellaron con la realidad.
Cayeron de la nube en que andaban, como dice la canción ranchera dedicada a un gobiernito también ranchero.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.
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