La Reforma Electoral Llega de La Chingada
- JORGE HERRERA VALENZUELA

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A L F A O M E G A
*Herencia Enfocada a Liquidar la Democracia
*CSP Sin Operadores Ni Consejeros Juristas
*Aparecieron “Los Fantasmas del Pasado”
JORGE HERRERA VALENZUELA
Sábado 21, aniversario 218 del natalicio del oaxaqueño Benito Juárez, político de auténticas raíces indígenas, autor de la Restauración de la República y un presidente que trabajó con verdaderos patriotas.
Lunes 23, balas asesinas, hace 32, años cortaron la vida de Luis Donaldo Colosio Murrieta, sonorense que iba en pos de la Presidencia de México. Crimen sin solución.
Si la gobernante de los Estados Unidos Mexicanos no advierte sus errores, la supuesta popularidad que le adjudican, se va al vacío por continuar la línea política de quien la puso en Palacio Nacional.
Olvidemos que fueron 36 millones de votos a su favor. Poco a poco se conocen detalles del porqué esa abultada cantidad de electores sufragaron por ella.
Los que dicen estar enterados, “de buena fuente”, hablan de que, las huestes del Cártel Jalisco Nueva Generación movilizaron a mujeres y hombres, en las entidades donde tenían influencia, para que votaran a favor de la candidata morenista.
Sin presentar pruebas, ni las habrá, se asegura que esa organización criminal aportó 20 millones de pesos para la campaña político-electoral. Tampoco existen testimonios de los supuestos votantes acarreados.
Debemos admitir que la Reforma Electoral es una herencia cien por ciento del presidente tabasqueño, empecinado en actuar como “jefe máximo del cuatroteísmo” y que será, desde el ángulo que se mire, una de las manchas más negras que recaerá en la imagen del sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo.
El hecho de haber puesto al frente de la comisión presidencial al desprestigiado izquierdista Pablo Gómez Álvarez, incondicional del tabasqueño, es la prueba irrefutable que la Primera Presidenta cumplió con las órdenes salidas del rancho “La Chingada”.
Es muy fácil, desdeñando las críticas y ninguneando a la ciudadanía, asegurar que “se cumple con el pueblo” al presentar el proyecto de Reforma Electoral.
Falso que eso fundamente la redacción de la iniciativa presidencial y peor que se valide la versión de que la presidenta Sheinbaum Pardo, actúa como operadora del el tabasqueño.
Nadie duda de sus conocimientos como científica, adquiridos en la UNAM y reforzados en planteles norteamericanos, pero la señora CSP carece de experiencia política, no tiene conocimientos del Derecho Electoral. No creo que apruebe el más de los sencillos exámenes académicos, de esa materia.
VA, ¡PORQUE… VA!
La orden tabasqueña es muy clara y precisa. No hubo tiempo entre el 2018 y el 2024, pero ahora… ¡sí!
La votación no alcanzó para dar vida al proyecto “que nació muerto” y se aplica la política morenista, presentando un “plan b” (no merece mayúsculas) para asestar un golpe más al sistema democrático.
El trabajo de Pablo Gómez Álvarez carece del consenso nacional. Los llamados “representantes populares”, los diputados morenistas, mayoritariamente exPRIistas, jamás acudieron a sus distritos para dialogar con los electores. Los integrantes del “Comité Presidencial”, fueron exclusivamente morenistas. Los legisladores quedaron advertidos de no quitar ni una coma a la iniciativa.
No se invitó a los dirigentes obreros, a los líderes campesinos, a los secretarios de organizaciones sindicales y sociales. Obvio menos pensaron en tener la opinión de empresarios, industriales, banqueros, intelectuales y académicos.
Todo eso no importó ni quitó el sueño a la presidenta Sheinbaum Pardo.
Tardará mucho tiempo, años, para que comprenda no el triste papel que juega sino el daño que le hace al País forjado con la Reforma Liberal del 57 con Benito Juárez, el sacrificio de Francisco I. Madero y el Constituyente de 1917 de Venustiano Carranza.
Qué puede esperarse de un político como Pablo Gómez Álvarez, pionero de los diputados plurinominales, supuesto activista contra la existencia del monopartidismo político, impulsor de los principios del Partido Comunista Mexicano. En el siglo pasado exigía transparencia en las elecciones, hoy lucha por restarle la autonomía e independencia al Instituto Nacional Electoral.
DÓNDE ESTÁN CONSEJEROS Y ASESORES
Señora Presidenta: ese cerebro que supuestamente usted nombró para presidir los trabajos de la Comisión Presidencial de la Reforma Electoral, es el mismo que vociferó contra el sistema del Revolucionario Institucional y ahora propone un “partido en que la gente pueda elegir, a sus candidatos, no a través de las dirigencias partidistas que están alejadas de los electores”.
Gómez Álvarez es un burócrata de la política. Dice estar en contra del nepotismo y de eso lo señalaron cuantas veces tuvo en las nóminas oficiales a toda su familia. Es economista, no abogado.
¿Por qué, la presidenta, no recurrió a estudiosos en Derecho Electoral?
¿A quiénes?
A los doctores Francisco Berlín Valenzuela, pionero en la materia y fundador de una Academia de Derecho Electoral. Al jurisconsulto Diego Valadés Ríos y a la ameritada maestra María Marván Laborde y al catedrático Jesús Orozco, así como a los expertos juristas Jesús Anlén López y José Elías Romero Apis.
¿Por qué no?
Simple y sencillamente, porque ellos no se prestan para hacer lo contrario a lo que enseñan en las aulas, como el doctor y líder de los diputados de la 4T, el zacatecano que presume dar cátedra en la Facultad de Derecho de la UNAM.
Pudieron contratar a los miembros de tres reconocidos despachos de especialistas en Derecho Electoral: los Hermanos Reyes Solís, Praetorum Abogados Electorales y Morales & Morales.
Doña Claudia saldrá adelante con el “plan b” (¿de bodrio?) que podría llegar hasta el plan zeta. Las órdenes, como se dice en la milicia, ¡se cumplen, no se discuten!
Así que para el 2027 y el 2030 “Va, ¡porque va!”.
Nos guste o no nos gusten, el escritor e historiador, retirado de la política, es quién dirige una desafinada orquesta sinfónica nacional.
Cuánta falta le hacen a doña Claudia los consejeros presidenciales, el equipo de expertos en las diversas materias administrativas, jurídicas, técnicas, sociales, culturales y, principalmente, políticas. Jesús Ramírez Cuevas cobra como “coordinador de asesores”. Él, ha dicho que solo cumple órdenes del huésped de “La Chingada”.
Los operadores, los encargados de la concertación de opiniones, los del trabajo “debajo de la mesa”, debieran ser, aunque digan lo contrario, la importante misión de Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia, incluye asesorar a la titular del Ejecutivo.
APARECIERON LOS FANTASMAS
En las épocas del PRIismo, 71 años en la vida política, a los que eran disidentes a los gobiernos, les llamaron “emisarios del pasado”, políticos marginados, olvidados, que deberían estar silenciosos. Hoy son opositores con plenos derechos ciudadanos.
El lunes 2 de este marzo loco, en la intrascendente mañanera presidencial, desde Palacio Nacional atravesaron las paredes del Salón Tesorería Los Fantasmas del Pasado, nada parecidos a los “fantasmas burlones”, Tin Tán y su hermano El Loco, acompañando en películas a las hermosas Marga López y Ana Luisa Peluffo.
Solo que no se trata de “Fantasmas” ni pertenecen al pasado.
EL PREP Y LA SOBRERREPRESENTACIÓN
Esos fantasmas, están vivitos y activos en la política: el defeño Diego Fernández Cevallos Ramos, el sinaloense Francisco Labastida Ochoa y el sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera. Los dos primeros fueron candidatos presidenciales.
Ese trío se inclinó por la subsistencia del Programa de Resultados Electorales Preliminares, el PREP, elaborado en las casillas una vez conocidas las actas de escrutinio y apoya una mayor credibilidad a los resultados finales.
Declararon no estar de acuerdo con la Sobrerrepresentación, al momento de la asignación de diputados. Se crea la mayoría para los morenistas, sumando los votos de sus aliados.
Este tema provocó contrariedad entre los descendientes del tabasqueño y de la misma Claudia Sheinbaum Pardo, al circular el libro titulado “La Inconstitucionalidad de la Sobrerrepresentación excesiva en el Congreso de la Unión”. Estudios de 17 juristas, coordinados por los maestros Diego Valadés, María Marván y Jesús Orozco. La edición es de la UNAM.
SOLITOS SE DEFIENDEN
Ninguno de los tres requiere defensa, porque cada uno tiene un sitio muy preciso en el medio político. Natural, gozan de muchos seguidores y no son pocos los que siempre les lanzan dardos.
Prestigiado por su trayectoria política, académica y de legislador, el economista Francisco Labastida Ochoa, emite juicios equilibrados, fundamentados, para dar respuesta cuando es requerido. Secretario de Gobernación, Gobernador de Sinaloa, director general de Petróleos Mexicanos.
Referirme al economista y político Manlio Fabio Beltrones Rivera es redactar una larga historia de todos sus andares, los que comenzó, según recuerdo, como secretario particular de don Fernando Gutiérrez Barrios, secretario de Gobernación. Casi 40 años en la política y actualmente senador, fuera de la bancada que coordina el guerrerense Manuel Añorve, por no coincidir con el dirigente nacional actual.
Labastida Ochoa y Manlio Fabio son PRIistas de hueso tricolor como Augusto Gómez Villanueva y Jorge de la Vega Domínguez.
SEÑORA, NO DIGA BURRADAS
Desde siempre, quienes lo conocemos, sabemos que “El Jefe Diego” es un político-político y mantiene su militancia en el Partido Acción Nacional, desde 1959.
El lunes pasado, 16 de marzo, cumplió 85 años de edad y permanece, activo, como el más controvertido político opositor. Hábil tribuno y sarcástico para enfrentarse a quien se le pone enfrente.
Doña CSP no sabe con quién se mete.
Decir que Fernández de Cevallos es hechura de Carlos Salinas de Gortari, es, simplemente, ignorar que el PANista llevaba ya 23 años en las lides políticas cuando Salinas aparece en la escena oficial, en el gabinete de Miguel de la Madrid, como secretario de Programación y Presupuesto.
Si alguien sabe revirar y encender el fuego, es “El Jefe Diego”.
“Señora Sheinbaum no sea tonta, no diga burradas”. Nuestra Primera Presidenta debió estremecerse y seguro se le agitó el hígado con esa frase que pasará a la historia.
Fernández de Cevallos añadió: “yo no pude ser criado (de crear) por Salinas de Gortari, porque antes de que él naciera, yo luchaba por la democracia que Usted (Claudia) destruye”.
Hubo más: “Ella –la presidenta- fue puesta en el cargo y es sirviente de su idolatrado Tartufo”.
Según el diccionario de la Real Academia, Tartufo, se aplica como calificativo a la persona que es “hipócrita o falsa”. Sin comentarios.
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