AMARRES
- CARLOS RAMOS PADILLA

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CARLOS RAMOS PADILLA
No es secreto el vínculo político de amlo, Ebrard, Ángel Aguirre y los Abarca. Videos, declaraciones, testimonios así lo demuestran. Aunque amlo para evitar responsabilidades asegure que no conocía a todo aquel que se tomaba fotografías con él, hay hechos que no se pueden ocultar.
En el 2011 cuando Marcelo Ebrard era titular de la Jefatura de Gobierno del DF, se intentaban fortalecer amarres de carácter electoral y de posiciones políticas. Ebrard mostraba interés por ser considerado candidato a la presidencia de la República. Sin embargo en el juego de interés políticos se le abrió el camino a amlo y Guerrero era fundamental.
Recordemos que en una de las aspiraciones presidenciales del tabasqueño “destapó” a su posible gabinete destacado a Marcelo como secretario de gobernación para que sorpresivamente en el noticiario nocturno de Televisa anulara a Ebrard e inclinara su preferencia hacia Juan Ramón de la Fuente, siendo aún rector.
Doble gancho al hígado en las traiciones para Ebrard pero aún así siguió de servil al tabasqueño y se “dobló” en el 2012 para regalar sus pretensiones. Entonces su posición fue apadrinar a Ángel Aguirre -designado Gobernador sustituto en Guerrero entre 1996-1999 por el Congreso estatal, después de ser destituido Ruben Figueroa- que competía en las aspiraciones con Manuel Añorve Baños.
Aguirre entonces renuncia al PRI y busca cobijo en el PRD, PT y Convergencia.
De ganar amlo sabía que el terreno guerrerense era fértil para la suma de votos.
Mucho se especuló sobre los apoyos económicos que empezaron a fluir hacia José Luis Abarca. Desde el momento que Ángel Aguirre asume -por segunda ocasión la gubernatura- empezaron los cobros políticos desde la capital.
Alejandra Frausto, dirigió el Instituto Guerrerense de Cultura, convertido más tarde en la Secretaría de Cultura convirtiéndose en su titular durante dos años.
Queda el registro también de Gabriela Báez en la Secretaría de Fomento Turístico de Guerrero.
Mario Delgado, entonces secretario de finanzas en el gobierno de Ebrard, no solamente conocía de estos temas sino los apoyaba.
Lazaro Mazón fue designado titular de la Secretaría de Salud de Guerrero. Pero el caso Ayotzinapa, mercancía demagógica y electoral de amlo que pretendió dañar la imagen de Peña Nieto, les estalla como un fracaso político y se empiezan a enredar las cosas.
El pasado 6 de agosto Aguirre Rivero fue aprehendido -luego de más de una década de impunidad y fuero por sus cargos legislativos -acusado de presuntamente ocultar y destruir videos relacionados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014, cuando entonces Aguirre era gobernador de Guerrero y que Alejandro Encinas como responsable de solucionar el asunto desde la secretaría de gobernación durante el sexenio de amlo, curiosamente no se percató de esto.
Quienes fueron testigos señalan que Ángel Aguirre ingresó a prisión en sillas de ruedas, hipertenso y con cáncer de prostata. La pregunta es: ¿por qué hasta ahora?
De hecho en estas “nuevas” investigaciones nos cuestionamos cómo darán con un resultado creíbles si ellos mismos sentencian que Aguirre eliminó las evidencias ¿(videos)?
También no está claro cómo y de qué forma desde la capital los Abarca recibían financiamiento aun cuando hoy dicen desconocer los movimientos de campaña en Iguala.
Amlo en campaña presidencial prometió cerrar y concluir el caso de los jóvenes desaparecidos pero lejos de eso se aisló y enemistó con los familiares de los normalistas. Pero políticamente alguien se acordó de Aguirre y al grito de agarrenlo vuelven a complicar las conclusiones.
*Imagen de ilustración es de Quadratín México
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