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Pepe, relevo de Nahle

Foto del escritor: EDGAR HERNÁNDEZ
EDGAR HERNÁNDEZ
hace 2 minutos
4 min de lectura

LINEA CALIENTE


Edgar Hernández *


Si algo se tiene que reconocer a la gobernadora zacatecana Rocío Nahle es que gracias a sus desatinos ha creado las condiciones para que Pepe Yunes entre al relevo.


Y será con todo el respaldo ciudadano.


Veracruz ya mismo es un desastre y Morena está en el piso y pocos, muy pocos son los que apuestan por ese continuismo que no sean los beneficiarios de sus transas, abusos de poder y la delincuencia organizada que tiene bajo control las dos terceras del territorio veracruzano.


A Morena simplemente el teatrito se le cayó.


Por ello es que cada vez que Pepe Yunes llega a una comunidad es recibido de manera arrolladora, con esa urgencia social que reclama el cambio.


Sin prisas, pero sin pausas -este sí veracruzano- se ha dado a la tarea de recorrer los 212 municipios en jornadas de diálogo recibiendo como respuesta el respaldo total.


Pepe se ha convertido en escasas semanas, en el recipiendario del reclamo social.


Es quien recoge el hartazgo e invita, sin desgarres ni insurgencias, a tomar conciencia del ¿qué le vamos a heredar a nuestros hijos si no votamos en conciencia por el cambio?


Y para ser merecedor de ese respaldo solidario del pueblo, como dicen los chairos, no necesita acompañarse de los partidos políticos porque además estaría violentando la ley electoral, simplemente llega de visita acompañado de su chofer a dialogar y recibir el consecuente reclamo de pueblos enteros humillados.


Es la respuesta del veracruzano a quien ha representado durante más de 25 años con honestidad, sin ganar como premio cargo burocrático alguno.


Solo les ha devuelto la esperanza de que a Veracruz regresará la paz social.


Y es que, según les ha dicho en esos encuentros un tanto domésticos que, con una autoridad no cómplice de corruptelas, una justicia pronta y expedita y no más alianzas con la criminalidad se puede reiniciar el camino de la estabilidad con paz social, del progreso sin promesas a largo plazo y, lo más importante, poner fin a la desesperanza.


Videos, fotografías y comentarios inundan desde hace algunas semanas las redes sociales en donde se consignan los recorridos de Pepe a municipios, a apartadas comunidades que visita en donde se le recuerda y agradece que durante su gestión -fuere como diputado local o federal o senador- gestionó recursos para 80 municipios por montos superiores a los 3 mil millones de pesos.


Y ahí están las obras.


De pie. Funcionando. Llevando agua y drenaje a las comunidades. Con pavimentación que aún conservan las carreteras locales. Con un desarrollo agropecuario que ha mantenido el nivel de autosuficiencia. Con escuelas que aún conservan sus áreas deportivas y techumbres.


Paradójico por cierto que gracias a Nahle regresa a la memoria de los veracruzanos, no que tiempos pasados fueron mejores, sino que los tiempos por venir no deberán ser bajo la tutela de Morena, sino de la mano de un afán democrático.


Hoy las imágenes expuestas en redes hablan por sí solas de las calurosas bienvenidas a Pepe Yunes quien llega sin vallas, sin caravanas de camionetas Suburban, patrullas y ambulancias. No tiene que bajar el vidrio a la mitad para escuchar de manera arrogante los reclamos, ni negarse a echar un taco que le ofrece el ama de casa, simplemente se comporta como un veracruzano.


La de Pepe Yunes de cara a una solidaria urgencia de que gobierne es la muestra del hartazgo.


El que responda a la invitación del amigo para ir a su pueblo a constatar sus urgencias no se agota en escuchar una demanda, es tomar el pulso de la desesperación social que nos embarga desde ese mal día a partir del 2018 en que llegó Morena con un atarantado que entregó tramposamente la estafeta a una aprendiz de dictadora.


Hoy la expresión popular cuando llega Pepe Yunes a cada uno de los 212 municipios, que sí conoce, no es fingida ni responde a mítines o encuentros partidarios. Es solo observar a todo un pueblo, el veracruzano, que ya no aguanta.


Los de Pepe son reuniones sociales ni mítines partidarios. Son desayunos muy austeros no comilonas. La comunidad le invita y ofrece algo muy frugal porque no tiene dinero.


No hay logística.


Los discursos son a veces auxiliados con el micrófono de la escuela, pero en la mayoría de las veces son a grito pelado.


Pero no se necesita más.


Es la expresión de los rostros la que refleja la desesperación; es el enojo de la mamá angustiada que ya no sabe cómo demandar o exigir a mentadas de madre a la propia gobernadora cada vez que asegura que hay seis millones de medicinas en bodegas.


El “¡Tú no eres mamá!” que le gritó ayer Nahle a una madre que tiene postrado con cáncer al hijo si que ha dolido a todo un pueblo, el veracruzano.


Afortunadamente ya falta poco para que se vaya por la vía de la Revocación del Mandato, porque se la lleve con urgencia Sheinbaum o porque en el 2030 salga en burro volteada.


Todo es cuestión de tiempo.


Tiempo al tiempo.


*Premio Nacional de Periodismo

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