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El enojo producto del miedo

  • Foto del escritor: VÍCTOR HUGO BARRERA
    VÍCTOR HUGO BARRERA
  • hace 2 horas
  • 4 Min. de lectura

Víctor Barrera


El enojo de Claudia Sheinbaum ayer en Tijuana, Baja California respondió al extenso reclamo que hicieron los habitantes de esa ciudad ante la falta de solución de sus problemas.


Y eso que es solo un municipio de todo el territorio nacional, imagínese cuantos problemas no resueltos existen en todo el país y por ello es que se trata de limitar el espacio a Claudia Sheinbaum para que no se dé cuenta que la gente ya está descontenta y harta de lo que han dejado de hacer y permitido hacer alcaldes y gobernadores y gobernadoras.


Aun cuando se trate de limitar los espacios y a través de lo que le digan o escriban sus asesores, tarde o temprano Claudia Sheinbaum se dará cuenta que su administración se ha convertido en la peor de los últimos años y eso que apenas comienza.


Podríamos expresar que el enojo de Sheinbaum Pardo es el resultado de las presiones que tiene desde Palenque sumado a las diversas pifias que comete cada mañana en sus conferencias y que lamentablemente no cambiarán mientras mantenga a ese grupo de “asesores” a su lado.


Este año Sheinbaum no solo se enfrentará al descontento de la gente, sino también a las peticiones que podrían llegar a ser reclamos de los militantes de Morena que estarán alzando la mano para obtener o mantener un puesto público de elección popular en 2027.


Y es que no será nada fácil para Claudia Sheinbaum tener encima la presión del oriundo de Macuspana en la persona de Adán Augusto, porque probablemente la selección y designación de las candidaturas estará en él como portavoz de AMLO y no en Claudia Sheinbaum.


Porque para el 2027 estarán en juego 17 gobernaturas, la cámara de diputados federal, algunos congresos locales además de locales y alcaldías.


Por el momento, los llamados partidos aliados, PT y PVEM, han empezado a sacar y expresar sus peticiones y están condicionando la aprobación de la reforma electoral a cambio de mantener esos privilegios que Morena otorgó y que empieza a quitarles.


Esto crea al interior de Morena un jaloneo interno, derivado de que habrá más espacio para que los lideres de las diferentes “tribus” existentes en Morena coloquen a sus familiares y amigos.


Por ello la selección de las y los candidatos es una importante oportunidad para que Claudia Sheinbaum tome las riendas del partido y su administración para cerrar, a partir de 2027, una administración que hasta ahora ha tenido muchos problemas derivados de la holgura con la cual se conducen los servidores públicos de Morena, PT y PVEM.


Esto último podría ser un factor que resultaría en un cobro de factura y Morena perdería muchos espacios, algunos arrebatados por la oposición y otros por los propios aliados del partido guinda.


Todo indica que Sheinbaum Pardo ya no se cree tanto en eso de los niveles altos de popularidad como el principal pilar de la fortaleza de Morena y su imagen. Porque este partido ha tenido un desgaste importante ante los actos de corrupción y falta de empatía de muchos de sus militantes hacia el llamado “pueblo sabio”.


Sheinbaum también entiende que la segunda parte de su administración deberá ser bajo su visión y reglas, pero la detiene la posible traición, que manifestarían miles de morenistas, que se sentirán defraudados por quien llego a la presidencia de México, designada por el oriundo de Macuspana.


Es por ello que empieza asomar el enojo de Claudia Sheinbaum ante los servidores públicos, a quienes les pidió trabajen en sus distritos, en sus comunidades para evitar que el 2027 sea el año en el cual Morena empezará a ver su declive y probablemente el 2030 sea el punto final de ese poderío que obtuvo durante 12 años, bajo el amparo de los programas sociales utilizándolos como herramienta de “temor” para millones de mexicanos que los reciben.


Claudia Sheinbaum también tiene enfrenta la posibilidad de que aparezcan cuatro o cinco partidos nuevos en la estela política del país y por lo menos tres de ellos son cercanos a Morena, porque son amparados por lideres que pertenecen hasta el momento en Morena y que han visto que mantener una franquicia disfrazada de partido político es un negocio no de 6 años sino de décadas, como lo han demostrado el PT y el PVEM.


Pero queda claro que estos partidos están más en la línea de obedecer al de Macuspana que a Sheinbaum y por ello al ver que su poder se debilita, la presidenta con A empieza a mostrar su malestar.


Queda claro que la dimisión de Adán Augusto López a la coordinación de la bancada de Morena en el Senado de la República es solamente el primer aviso de que el de Macuspana no aceptará un rompimiento en Morena y mucho menos que venga de Sheinbaum Pardo.


La única ventaja que mantiene Morena es que hasta el momento la oposición no ha logrado conjuntarse y que posiblemente irá separada, lo que le permitiría mantener una mayoría de gobernaturas y en la cámara de diputados.

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