El ABC para entender… Crisis en Paraguay: ¿Dónde están los 850 millones de dólares?

Katya Ortega
"Los billetes llegan a circular como las monedas de oro y plata gracias a la confianza de que podrán cambiarse por ellas en cualquier momento".
*Adam Smith, La riqueza de las naciones (1776), libro II, capítulo II. Traducción libre.
A. Antecedentes: un banco y millones de ahorros
Imagina que hoy es día de pago.
Llevas semanas esperando tu nómina. Tienes que pagar la renta, comprar despensa y cubrir algunos recibos. Como millones de personas, administras prácticamente todas tus finanzas desde una aplicación bancaria.
Pero esa mañana, cuando intentas consultar tu saldo, algo no funciona.
Revisas tu conexión a internet, reinicias el teléfono y vuelves a intentarlo. Nada. Entonces escuchas en las noticias que el banco donde guardas tu dinero acaba de ser intervenido por las autoridades y no puedes disponer de tus recursos.
Ahora imagina que no eres el único. Que lo mismo le sucede a tu pareja, a tus padres, a tus vecinos, compañeros de trabajo y a millones de personas más.
Eso es lo que comenzaron a enfrentar los paraguayos el pasado 3 de noviembre.
Todo comenzó con Ueno Bank, una institución que consiguió aproximadamente 2.9 millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes. O sea prácticamente la mitad de la población.
B. Bajo la lupa: ¿dónde quedó el dinero?
El Banco Central del Paraguay, que es la institución encargada de vigilar el funcionamiento de los bancos, detectó que Ueno había caído por debajo de los niveles mínimos de solvencia exigidos por la ley y decidió intervenirlo.
¿Y qué significa que un banco sea insolvente?
Pensemos en algo sencillo. Cuando depositas dinero en un banco, este no lo guarda necesariamente en una caja esperando a que regreses por él. Una parte de esos recursos se utiliza para conceder créditos y financiar otras operaciones. Por eso existen reglas que obligan a las instituciones financieras a mantener suficiente capital para respaldar los riesgos que asumen.
En el caso de Ueno, las autoridades detectaron que ese respaldo era gravemente insuficiente. Además, las investigaciones comenzaron a examinar posibles préstamos irregulares a empresas relacionadas con sus propios propietarios.
Pero el problema iba más allá de los ahorros personales.
Ueno también administraba alrededor de 850 millones de dólares en depósitos de instituciones públicas, incluidos recursos vinculados con pensiones y seguridad social.
Y entonces surgió una pregunta inevitable: ¿cómo un banco con semejantes problemas terminó administrando tanto dinero público?
Aquí aparece Santiago Peña, presidente de Paraguay desde 2023, quien anteriormente tuvo vínculos empresariales con el grupo propietario del banco.
A esto se suma que el entonces presidente del Banco Central había dirigido previamente la financiera Ueno.
Estas relaciones despertaron sospechas sobre posibles conflictos de intereses y presuntas irregularidades que todavía deben esclarecerse. Sin embargo, conviene aclarar algo: los 850 millones de dólares no han sido declarados desaparecidos (aún); son depósitos públicos cuya recuperación quedó comprometida por la propia crisis.
C. Consecuencias: del bolsillo a las calles
La incertidumbre pronto se convirtió en indignación.
Miles de paraguayos salieron a las calles de Asunción. Ahorristas, jubilados, trabajadores y estudiantes comenzaron a manifestarse frente al Congreso y otras instituciones, exigiendo la devolución de su dinero y responsabilidades políticas.
Las marchas estuvieron acompañadas de una creciente tensión. Hubo bloqueos, enfrentamientos con la Policía y daños a una sucursal de Ueno Bank. Durante los incidentes del 5 de noviembre se reportaron siete detenidos y un agente herido.
Porque el problema ya no era solamente cuánto dinero podía recuperar un banco, sino cuántas familias podían continuar su vida sin él.
Lo que comenzó como un problema financiero terminó convirtiéndose en una crisis política.
Ante la presión social y política, el 5 de noviembre, Santiago Peña presentó su renuncia, pero el Congreso continuó con un juicio político en su contra, un procedimiento que permite destituir a un presidente por determinadas causas constitucionales.
Este terminó con su destitución al día siguiente y Pedro Alliana asumió la presidencia.
Horas después, la Fiscalía ordenó la detención de Peña por presunta lesión de confianza y otros hechos relacionados con el caso Ueno Bank. El expresidente quedó bajo arresto domiciliario mientras avanzan las investigaciones.
Paraguay cuenta con un Fondo de Garantía de Depósitos que protege los ahorros hasta determinados límites legales. Las autoridades ya comenzaron a organizar la devolución de recursos, aunque esto no significa que todos los afectados hayan recuperado inmediatamente su dinero.
Mientras tanto, miles de familias siguen enfrentando una incertidumbre que no se resuelve con un comunicado oficial ni con el anuncio de una renuncia presidencial.
La crisis paraguaya nos recuerda que detrás de cada cuenta bancaria hay una familia que confía sus ahorros a una institución, y detrás de cada institución hay autoridades obligadas a proteger esa confianza.
Paraguay enfrenta hoy una crisis que comenzó con las cuentas de un banco, pero terminó alcanzando las cuentas pendientes de su propio gobierno.
*El contenido de esta colaboración, es responsabilidad exclusiva de quien la escribe.

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