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Después de Las Fiestas Patrias, Curiosidades

Foto del escritor: JORGE HERRERA VALENZUELA
JORGE HERRERA VALENZUELA
hace 5 minutos
6 min de lectura

R Á F A G A


*Tres Heroínas Insurgentes Salen del Baúl

*Patronas y Patrones de la Capital Mexicana

*Se Autoexilia Aleks Syntek, a Inglaterra


JORGE HERRERA VALENZUELA


Terminaron las Fiestas Patrias. La ceremonia del Grito, la calificaron de desangelada. La pareja presidencial es demasiado adusta.


La Parada Militar, extraordinaria exhibición. Destacaron los contingentes femeninos militares y las marineras, con la gallardía como las de los hombres.


La gente se preguntó: ¿Quiénes fueron Antonia Nava, Gertrudis Bocanegra y Manuela Molina?


El trío de Heroínas Insurgentes fue mencionado, la Noche del Grito, por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto con los de Josefa Ortiz Téllez Girón (quitó el “de Domínguez”) y Leona Vicario.


Relevante las menciones, entre las 21 vivas, porque es abrir el baúl de la Historia Patria, el levantar las lápidas de las tumbas, dar a conocer a quienes permanecieron 216 años en el anonimato y sin el reconocimiento de su entrega patriótica.


Abro un paréntesis para comentar que el doctor en historia Oscar González Azuela, mediante clases por zoom, los lunes, rescata del archivo las biografías de las mujeres que han hecho historia en diferentes campos de la vida; su Auditorio pertenece a La Tercera Edad. En su programa, en Radio Universidad, la doctora e historiadora Patricia Galeana desarrolla temas históricos poco difundidos y que ahora están borrados en las clases de Primaria y Secundaria.


En este comentario periodístico refiero una breve narración en torno a las heroínas mencionadas en el Balcón Central de Palacio Nacional. Oficialmente no se dijo quiénes eran esas tres mujeres.


ANTONIA NAVA, COMBATIENTE


Antonia Nava de Catalán no es la única mujer que, en las luchas revolucionarias, ha sido llamada “La Generala”, también lo fueron la coahuilense Petra Herrera y la poblana-tlaxcalteca Carmen Vélez, quienes vistieron como hombre y se identificaron como Pedro Herrera y Coronel Robles, respectivamente, porque no se aceptaban mujeres. Ambas comandaron grupos de 300 hombres, cada una, Carmen en Tlaxcala y Petra en las Tomas de Torreón y de Zacatecas. 


De la guerrerense nadie conocía ni su nombre. Estaba en el Panteón del Olvido. Antonia nació en Tixtla, hoy Guerrero, en 1779 y se casó con Nicolás Catalán; tuvieron ocho hijos. El matrimonio decidió sumarse a la lucha por la Independencia de México, acompañándose de sus hijos mayores.


Se unieron a las fuerzas del general José María Morelos y Pavón y éste las puso a disposición de Nicolás Bravo. Tomaron parte en la batalla del Sitio del Cerro del Campo, en 1817. Su participación se extendió en otros combates, en los cuales murieron Manuel y Nicolás Catalán Nava. 


La fortaleza de Antonia, a quien llamaron “La Generala”, quedó demostrada a la muerte de sus hijos, manifestando que era un momento muy doloroso, pero deberían de seguir en la lucha libertaria del Cura Miguel Hidalgo.


Cuentan que, en su casa, en Tixtla, en una noche fue leído el texto completo de Los Sentimientos de la Nación y Antonia exhortó a sus familiares y compañeros seguir al pie de la letra los mandatos y compartirlos con sus vecinos.


En uno de los lugares donde fueron sitiados por más de un mes, los alimentos se escaseaban, faltaban medicinas y material para atender a los heridos. Antonia y su compañera Catalina González se atrevieron a ofrecer sus cuerpos “como alimento”. El rechazo fue inmediato. Lograron solucionar el problema.


Antonia montada a caballo fue parte del contingente del Ejército Trigarante que, el 27 de septiembre de 1821, entró a la Ciudad de México. Oficialmente no le fue reconocido el grado militar. Murió el 19 de marzo de 1843, dejando larga historia de sus 43 años de vida.


MICHOACANA FUSILADA


Tal vez en alguna ocasión ha oído el nombre de Gertrudis Bocanegra o lo liga con el nombre del saltillense general Gertrudis Sánchez, revolucionario carrancista.


La presidenta CSP lanzó “¡Viva Gertrudis Bocanegra!” y la muchedumbre en la plancha del Zócalo, respondió “¡Viva! Estoy seguro que ninguno, sí oyó el nombre, sabía de quién se trataba.


Esta mujer novohispana, encuadrada en los tiempos de la Nueva España, realizó una tarea nada fácil. Su habilidad le ayudó a desempeñarse como correo para los Insurgentes y mezclarse entre los Realistas y cumplir su papel de espía.


María Gertrudis Teodora Bocanegra Lazo Mendoza, hijas de matrimonio español, nació y murió en Pátzcuaro, Michoacán, en 1765. Desde su juventud se reveló como activista y al paso de los años decidió colaborar con José María Morelos y Pavón, sirviendo como correo, abasteciendo de alimentos y de armas a los Insurgentes. Recorría el territorio michoacano.


Por el hecho de ser hijas de españoles avecindados, le permitió colarse entre los realistas. Ya tenía alrededor de 50 años cuando la descubrieron, la llevaron presa ante el virrey Juan Ruiz de Apodaca.


Sometida a un interrogatorio para que diera los nombres de los “revoltosos”, se negó a delatarlos. Objeto de martirios físicos, Gertrudis soportó las agresiones y mantuvo silencio. Ruiz de Apodaca ordenó que la fusilarán en la Plaza San Agustín, en Pátzcuaro. Eso se cumplió el 10 de octubre de 1817.


“LA CAPITANA” MOLINA


Originaria de Taxco, en el hoy Estado de Guerrero, joven y aguerrida de una familia indígena, Manuela Molina, fue una pieza importante en los días de la Consumación de la Independencia, relatan los historiadores.


“La Capitana” que nunca aceptó el indulto del virrey Ruiz de Apodaca, fue mencionada por la Primera Presidenta de México, la Noche del pasado día 15. El pueblo respondió con “¡Viva!” al escuchar el nombre de Manuela Molina, hasta ahora desconocida como heroína en el Movimiento Insurgente.


Manuela participó en siete batallas, a las órdenes directas de Morelos y Pavón. En la Junta de Zitácuaro, presidida por Ignacio López Rayón, recibió las órdenes para alistarse a entrar en combate en el Sitio de Acapulco y la Toma del Fuerte de San Diego.


A consecuencia de heridas de bala que recibió, al participar en una de las batallas, Manuela falleció en su casa en un poblado perteneciente al hoy territorio de Texcoco, Estado de México.


PATRONAS Y PATRONOS DE LA CDMX


Suena raro el título de este comentario, producto de la inquietud que me despertó mi dilecto amigo y colega, el orgulloso tacubayense radicado en San Juan del Río, al citar que desde 1611, la Capital Mexicana tiene como Patrono contra Los Temblores a San Nicolás Tolentino.


Es una de las muchas curiosidades con que se encuentra uno y esta la comparte con nosotros don José Antonio Aspiros Villagómez. Agrega en su mensaje electrónico que el santo es venerado el 10 de septiembre, pero no se hizo presente en los sismos que nos sacudieron en 1985, 2017 y 2022. 


San Nicolás Tolentino es el primer santo de la Orden de Los Agustinos y es “el protector de las almas del Purgatorio, intercede por la justicia, la maternidad, la infancia y la salud”. En la mayor parte de la República se le venera y hay fiestas tradicionales.


Pues bien, al ojear libros me enteré y comparto que la Ciudad de México tiene dos Patronas. En 1737 se le designó a la Santísima Virgen de Guadalupe, mientras que la Virgen de Los Remedios lo es desde 1574 y llegó con los españoles conquistadores o colonizadores.


Cronológicamente, de acuerdo con un reportaje de Fabiola Rivera, en el diario Excélsior, además de San Nicolás Tolentino, los habitantes, nacidos o avecindados en la Ciudad de México, tenemos a tres Patronos.


San Hipólito Mártir data, como Patrono, del 13 de agosto de 1521, cuando se registra la caída de Tenochtitlán y Hernán Cortés ordena construir una Ermita (capilla o santuario, pequeños, en lugares despoblados) en donde después se construyó el Templo, donde está San Judas Tadeo, el religioso más popular en México, por ser invocado para resolver “las causas difíciles”.


El 17 de enero de cada año, en la Iglesia de San Fernando, en la Colonia Guerrero, se lleva a cabo la bendición de las mascotas como perros, gatos, loros y otros. San Antonio Abad, es el Patrono citadino en esa fecha. 


El templo forma parte del Panteón-Museo de San Fernando y una parte de la arteria que conduce al Zócalo, como continuidad de Calzada de Tlalpan lleva el nombre de ese Patrono.


ALEKS SYNTEK NOS ABANDONA


Después de tener una noche triste, la del 15 de Septiembre en la Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, el cantautor y productor conocido artísticamente con el nombre de Aleks Syntek, dice que se marcha de México, “porque aquí no lo quieren”. Se va a Inglaterra.


Tuvo un enfrentamiento con el público que asistía al evento, organizado con motivo del Grito de Independencia, Aleks criticó la música del reguetón, expresó que era “un género vulgar, misógino, barato, pornográfico y genérico” e inmediatamente lo abuchearon e insultaron, lo que, obvio, le molestó mucho.


Aleks es un genio de la música y se siente incomprendido, a pesar de que tiene considerable número de oyentes y es triunfador con sus éxitos “Dulce el Amor”, “Intocable”, así como “Sexo Pudor y Lágrimas. Muchas veces nominado en los Grammy Latinos, en los Premios MTV Latinos y ha recibido 2 trofeos de Billboard Latino.


Raúl Alejandro Escajadillo Peña, su nombre oficial, nació en Mérida, Yucatán, el 29 de septiembre de 1969. Su producción musical es de pop, pop rock y balada romántica.


Dos de los músicos ingleses, contemporáneos a Aleks, Andy Bell (Andrew Piran Bell) y Martin Gore (Martin Lee Gore) de la Banda Ride y del grupo Depeche Mode, respectivamente, han dicho “eres un gran compositor y aquí soy un pend…” y “qué buen tecladista eres”. Gustan de la música del yucateco.


“Me están volviendo loco, aquí, ¡voy a acabar en el manicomio”, afirmó recientemente Aleks agregó que alejarse “significa salvación mental y espiritual”.


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