Cadena de muertes en Cancerología por la ineptitud de su directora Daniela Osuna

LINEA CALIENTE
Edgar Hernández
Rocío Nahle, está que trina.Nada le sale. Todo se le revierte y por más que defiende a Ramos Alor la corrupción y el nepotismo lo ahogan.
Y es que a la falta de medicinas en el sistema hospitalario veracruzano se suma la crisis en el Centro de Cancerología, CECAN, que encabeza Daniela Osuna Iturrios -pariente de Ramos Alor-.
El autoritarismo, cambios de personal médico y maltrato a pacientes dio lugar al agravamiento y muerte de pacientes.
A ello se suma, por conflicto de intereses, la relación sentimental de la funcionaria con el Director de Recursos Humanos de la institución Edgar Hernández -para desgracia de este columnista se llama igual- que ha provocado una crisis laboral.
Por el abuso de poder un sinnúmero de médicos ha solicitado licencia o renunciado.
Para el personal administrativo entrevistado y grabado por este reportero, el CECAN vive su peor crisis de los últimos 30 años.
Todo a partir de que Daniela Esperanza Osuna Iturrios un buen día apareció bajo la sombrilla y tutela de Ramos Alor, quien es su padrino y pariente.
Igual paso en su momento con ese sobrino cómodo a quien el actual coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Veracruz colocó al amante y a familiares directos y allegados en posiciones clave dentro de la estructura de salud pública (SESVER y el IMSS-Bienestar).
Habrá que recordar el sonado caso de Jorge Martínez Toledo: sobrino de la pareja sentimental Ramos Alor -con el que se besa locamente en la boca en público-, impuesto como subdirector de Recursos Materiales.
Otros familiares también alcanzaron plazas de lujo.Son los casos de sus sobrinos Marco Antonio Saviñón Ramos como director de Sanidad en Coatzacoalcos, Regina Córdoba Díaz, directora del Hospital de Oluta y Amalia Córdoba Diaz como Directora de la Secretaría de Salud en Xalapa.
Y como la parentela es muy grande pues Ramos Alor se fue en grande con los amados sobrinos:
Guadalupe Jiménez Yeladaqui, Simón Roberto Saviñon Ramos, y Juan Carlos Saviñón Santander también planean como aviadores.
Y, por supuesto, en la lista está Daniela Osuna quien se ostenta como Médica Radióloga, sin título, a quien -ya en época de Nahle- la nombró titular del CECAN.
Daniela es toda una fichita.Conocida entre el personal del Centro de Cancerología por su violencia verbal y malos tratos al personal desde que llegó, primero como subdirectora que se fue por la comodidad de la aviaduría para luego titular comenzó una guerra laboral.
Cambios de adscripción -a muchos los hizo ambulantes, término usado cuando te desplazan de una sede hospitalaria a otra- y despidos fueron sus medidas inmediatas.
Ignorante del movimiento y compromiso con los pacientes con cáncer de la noche a la mañana determina mover de sede a los especialistas para imponer a otros que, “en lo que agarraban la onda”, agravaron la situación de los pacientes.
Este es un punto habría que destacar que el enfermo de Cáncer es diferente otro tipo de enfermos ya que su mal le provoca lo que en términos médicos se denomina “sensibles al tiempo” que ante la falta de medicinas y tratamientos adecuados se acelera su muerte.
Ahí están los reportes de las áreas de información de la Secretaria de Salud, el censo del Cecan y los del INEGI.
El desastre de esta señora Osuna, quien ha sido objeto de apodos impropios por su carácter y aspecto, desde que llegó a la titularidad pactó con una parte sindical que “solo le siguen la corriente”.
No así con el resto del personal que es objeto de maltrato y abusos ya que la poco agraciada –“es déspota, enojona y pierde el control muy fácilmente”- ha generado una división total en el CECAN.
La suma de fechorías.De acuerdo a familiares de los pacientes, los médicos están impedidos a poner dinero de su bolsillo para ayudar en la compra de medicinas ya que “dañan la imagen de la institución y las órdenes de la gobernadora Nahle son de que está cubierto el 86% de los medicamentos”.
En realidad, la falta de medicinas es toda una farsa.
El que el control total de las medicinas esté a cargo del “IMSS Bienestar” a nivel nacional ha agudizado el suministro.
Hasta el sexenio del atarantado Cuitláhuac García el negocio estaba en manos del administrador Jorge Eduardo Sisniega Fernández y cómplices, quienes tan solo en 2023 provocaron un quebranto a SESVER por mil 600 millones y la compra de medicinas caducas por 800 millones, según la ASF.
Hoy el problema empeoró: “No hay medicinas y cuando llegan son inservibles”.
Personal del almacén de medicamentos da cuenta en sus minutas que, en efecto, han llegado en los últimos días decenas de cajas de medicamentos “pero solo son medicinas sencillas inservibles para la especialidad en el tratamiento del cáncer o están vencidas. Aquí tenemos las pruebas”.
Mientras Daniela Osuna está que flota con su amor eterno, Edgar Hernández.
Bien jodido que está el asunto ¡Yo incluido por este pinche homónimo!
Tiempo a tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo

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