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Autodefensas en Veracruz ¡Crecen, crecen, crecen..!

  • Foto del escritor: EDGAR HERNÁNDEZ
    EDGAR HERNÁNDEZ
  • hace 2 horas
  • 3 Min. de lectura

@LíneaCaliente


Edgar Hernández*


De cara a la sospechosa alianza gubernamental con los Carteles el malestar ciudadano crece al tiempo que se organiza y gesta mecanismos de defensa por la vía de las armas ante el imparable agresión y asesinatos de parte de la criminalidad.


Oteapan, la congregación de Las Trancas, a la orilla de la capital del estado y 50 municipios más, montan rondines fusil al hombro contando paradójicamente con el apoyo discrecional de la Marina.


La mayor efervescencia de las autodefensas se localiza en la zona serrana, en la Cuenca y en el sur de la entidad y su presencia se extiende a la zona de las altas montañas, particularmente en Huatusco y recientemente en Oteapan, de origen Popoluca, que triplicó el número de integrantes en su mayoría mujeres.


Es la resistencia civil de la cual ya está en conocimiento la más alta autoridad del estado, la gobernadora Rocío Nahle, quien solo voltea la cara y no atina explicación alguna.


¿No se le ha notificado sobre la presencia de las autodefensas?, le preguntó un reportero a la mandataria en gira.“


¡No, no!”, respondió para agregar: “


¡Acabo de estar en Tatahuicapan con todos… con todos!”.De nuevo confundía Oteapan con Tatahuicapan.


Despachos periodísticos de la prensa local, así como importantes canales de comunicación como Milenio y Excelsior estiman que son más de 50 las organizaciones de autodefensa ciudadana las que se han constituido en igual número de municipios veracruzanos para atajar a los Carteles.


Es el ¡Ya basta! ante el incremento en robos, asaltos y violencia, que incluye ejecuciones. Es el renacimiento de una vieja exigencia de parar las agresiones criminales iniciadas en el mandato del atarantado Cuitláhuac García.


Hoy llama la atención Oteapan tras reactivar su “policía comunitaria” con más de 300 personas —entre ellas mujeres, jóvenes y adultos mayores— que patrullan las calles armadas con machetes, palos y armas de fuego.


Lo hacen en motocicletas y camionetas, organizados por zonas y turnos, así como en la colocación de lonas en puntos estratégicos en las que se identifican como autodefensas, deslindándose del crimen organizado y apelando a la legitimidad de la acción colectiva.


En todo el estado, experiencias similares han surgido en zonas indígenas, cañeras y petroleras, marcadas por el abandono y la violencia estructural.


Desde 2017 ya se registraba una grave voz de alarma.Sería el presidente de la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica de la República Mexicana, Arturo Mattiello Canales, quien alertaría que pobladores de “cuando menos 30 municipios de las zonas serranas de Veracruz se estaban armado para combatir la delincuencia”.


Son, de acuerdo a su dicho, grupos de personas de campo armadas “en una estructura de autodefensa para evitar ser víctimas de la delincuencia”.


“¡Esto ya está fuera de control!”, alertó en ese entonces.


El caso de la periferia de Xalapa.


De acuerdo al periodista investigador Rodrigo Barranco Dector, la congregación de Las Trancas se armó, más que como grupo de autodefensa, en una organización vecinal que recorre las calles en un equivalente a patrullaje nocturno ante la serie de robos, agresiones y actos de acoso de las que son víctimas comerciantes, estudiantes y padres de familia.


La organización vecinal crece y lo que antes era considerado por la autoridad como como la gestación de nuevos grupos criminales como fue el caso de Michoacán donde las autodefensas terminaban siendo Cárteles, para el caso de Veracruz son los propios vecinos y habitantes de poblados sin autoridad policiaca los que se arman en defensa propia.


Para el presidente de la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica de la República Mexicana, Arturo Mattiello Canales, la insurgencia civil ya se percibe entre pobladores de cuando menos 30 municipios de las zonas serranas de Veracruz “que se han armado para combatir la delincuencia”.


Mientras para David Villalobos, Coordinador y comandante del estado del Frente Nacional de Autodefensas de Veracruz “son siete grupos de autodefensas los que operan en Veracruz en Las Choapas, Cardel, Xalapa, el puerto de Veracruz, Cosamaloapan, Minatitlán y la región de Los Tuxtlas".


Hoy tocó a Oteapan reactivar la mecha ante el crecimiento de la criminalidad y el presunto apoyo oficial en favor del fortalecimiento del nuevo cartel, el “Grupo Sombra”, que ya tiene el control de Poza Rica a Pánuco. Todo bajo el presunto amparo de la Secretaria de Seguridad Pública y el respaldo financiero de un importante personaje de la Secretaría de Finanzas.


El punto es que las autodefensas, que de manera indiscutible rompen el estado de derecho, ya asomó la cara, a ver quién los para.


Tiempo al tiempo.


*Premio Nacional de Periodismo

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